
Los bassets son de origen francés. De hecho, la misma palabra 'Basset' deriva del termino 'bas' o 'basse', que en este idioma significa bajo. Sus antecedentes podrían remontarse muchos siglos atrás, pero lo más significativo es la historia del último milenio. Se conoce desde siempre como un perro de caza y no solamente menor, ya que hubo épocas y lugares en que se utilizó para la caza del lobo y el jabalí, pero nunca se asocia a la función de compañía o simplemente ornamental.
Como la mayoría de las razas, hay varias versiones de sus orígenes, aunque la más aceptada es la que le sitúa como decendiente directo del sabueso de San Huberto (rastreador desarrollado por los monjes del monasterio de San Huberto en el siglo XVI). Huberto, un noble aficionado a la cacería, se convirtió a la fe cristiana y se le beatificó convirtiéndose en el patrón de los cazadores. El Basset fue desarrollado a partir de ejemplares de estos sabuesos de cuerpo poderoso, algo lentos y de patas cortas. Tenían un sentido del olfato muy bueno y sus largas orejas actuaban como 'abanico' que hacía ascender el olor desde el suelo hasta la nariz del perro.
Como la mayoría de las razas, hay varias versiones de sus orígenes, aunque la más aceptada es la que le sitúa como decendiente directo del sabueso de San Huberto (rastreador desarrollado por los monjes del monasterio de San Huberto en el siglo XVI). Huberto, un noble aficionado a la cacería, se convirtió a la fe cristiana y se le beatificó convirtiéndose en el patrón de los cazadores. El Basset fue desarrollado a partir de ejemplares de estos sabuesos de cuerpo poderoso, algo lentos y de patas cortas. Tenían un sentido del olfato muy bueno y sus largas orejas actuaban como 'abanico' que hacía ascender el olor desde el suelo hasta la nariz del perro.







